Fallecimiento del Arq. Ramón Gutiérrez

La Academia Nacional de la Historia informa con pesar el imprevisto fallecimiento del Arquitecto Ramón Gutiérrez el jueves 23 de julio pasado.
Era nuestro académico decano, aunque no le gustasen ni ese ni otros reconocimientos. Decir que era uno de nuestros mayores eruditos – y «nuestros» abarca la academia y la cultura argentina toda – es decir mucho, pero no es decirlo todo.
Dejó no solo una obra personal inmensa, que iba mucho más allá del ámbito de la historia urbana o de la historia de la arquitectura hispanoamericana sino que también realizó un notable esfuerzo por la preservación del patrimonio argentino. La asombrosa recopilación documental que reunió en el CEDODAL no tiene parangón en nuestras tierras.
Dan testimonio del reconocimiento de su labor, de su inteligencia y de su prestigio, en el mundo hispanoamericano, los doctorados honoris causa y otros premios y distinciones que recibió a lo largo de su trayectoria. El día 21 de agosto debía recibir un nuevo doctorado honoris causa de la Universidad de Buenos Aires, a la que había renunciado en 1966 ante los torpes atropellos por todos recordados.
Fernando J. Devoto, Presidente de la Academia Nacional de la Historia
Mensajes de sus colegas y amigos:
Lamento muchísimo el fallecimiento de Ramón, a quién tanto respetaba y admiré muchísimo por su monumental trabajo y por su actitud de registro bajo acerca de todo lo inmenso que hacía. Fue una de esas combinaciones de alta calidad académica e intelectual, dignidad y decencia personales y el legado de una obra inmensa y palpable. Siempre estará presente en mi memoria.
Dr, Miguel de Asúa
El fallecimiento de Ramón Gutierrez significa una pérdida para la Academia y para todas las actividades en favor del patrimonio hispanoamericano que llevaba adelante con el ánimo de siempre, abrazo a Graciela Viñuales y a sus hijos que son parte de ese trabajo enorme de toda una vida.
Lic. María Sáenz Quesada
Debo suscribir todos y cada uno de los mensajes enviados por los miembros de ambos cuerpos académicos acerca de las virtudes científicas, culturales y personales del admirable Ramón. El conocimiento de la arquitectura, el urbanismo y las artes de nuestro país, desde la época colonial hasta los últimos tiempos modernos, carecería de la amplitud, la claridad conceptual, la riqueza documental que alcanzó en el último medio siglo sin el trabajo de investigación y reflexión que Ramón llevó a cabo, primero en el marco de su trabajo en la Universidad Nacional del Nordeste como profesor titular, luego en el instituto de investigación CEDODAL, que él creó, dirigió y convirtió en uno de los mayores archivos y centros mundiales para el conocimiento de las artes en nuestro continente. La revista DANA, que él fundó en Resistencia en 1973 y continúa editándose, es uno de los productos más ricos, pertinaces y mejor publicados desde los puntos de vista científicos y estéticos en nuestro país. Los esfuerzos que Ramón realizó para reunir exitosamente el mayor repositorio bibliográfico e iconográfico de nuestro país en los campos ya señalados no han tenido parangón. Su acción y su compromiso con la cultura argentina hizo posible, por ejemplo, que la biblioteca del arquitecto Mario Buschiazzo, una joya en su género en toda Sudamérica, quedase en nuestro país y fuese la base de una biblioteca en Resistencia, a la que acuden investigadores de todo el mundo. En el orden de lo personal, es enorme el tamaño de mí gratitud, por la hospitalidad que me brindó en su casa y en su biblioteca en los años 1986-87, para estudiar la historia de la perspectiva y de la representación en la América colonial. Nada de ello hubiera yo sido capaz de llevar a cabo sin su consejo y su disponibilidad a la hora de conocer las fuentes directas del arte de la perspectiva en la España, Portugal, México, Perú y Río de la Plata durante los siglos XVI, XVII y XVIII, joyas librescas que él había logrado adquirir, sólo comparables a las reunidas y donadas por el arquitecto Christensen a la biblioteca de la Facultad de Arquitectura en la Universidad de. Buenos Aires. El arquitecto y doctor Ramón Gutiérrez ha sido una figura única, un modelo en el horizonte de la civilización nacional. Lo digo y sostengo sin ninguna exageración, que suele ser producto del choque emocional producido por la muerte inesperada de alguien muy querido y valorado. Lo digo convencido de la grandeza humana de nuestro compañero de ruta.
Gracias, Ramón, por todo,
Dr. José Emilio Burucúa
La partida de Ramón Gutiérrez entristece. Su labor fue enorme. Lideró la conformación de un campo de estudios y trazó un huella que sería amplificada en varios puntos del país donde será recordado por sus aportes a la historia urbana y de la arquitectura argentina e hispanoamericana, y tenaz empeño en la conservación patrimonial.
Dra. Beatriz Bragoni
Una tristeza grande por la perdida de quien seguía siendo hasta el ultimo momento uno de los mas activos animadores de las sesiones de la Academia, siempre deslumbrando por su erudición e inteligencia.
Dr. Andrés Regalsky
Un gran académico, erudito y excelente persona. Lo extrañaremos. Nos deja una gran obra como legado.
Dra. Noemí Girbal-Blacha
Ramón Gutiérrez siempre ha sido referente y guía en mis estudios de historia urbana. Y, como bien expreso nuestro Presidente, su labor de recopilación material en CEDODAL, es casi única.
Su legado patrimonial es enorme.
Mag. Elisa Pastoriza


