Fallecimiento de la Dra. Adela M. Salas

La Academia Nacional de la Historia informa la triste noticia del fallecimiento de la Académica de Número, Dra. Adela M. Salas, acaecido el 23 de abril del corriente. Q.e.p.d.
La tarde del 23 de abril pasado Adela María Salas murió, y con ella se fue una vida que alcanzó su destino feliz a través de la dedicación a la Historia. La vocación, quizás, había empezado a tallarse cuando con apenas dieciséis años obtuvo el primer premio de un concurso que, en su Quilmes natal, la Municipalidad organizó sobre el general José de San Martín. Como un sino que entonces prometía aún mucho, varias décadas después, en junio de 2024, la Academia Sanmartiniana la designó miembro de número. Entonces, en su jubiloso acto de incorporación la acompañó un nutrido público, compuesto de académicos, de investigadores, amigos y familia, y de quienes se sentían sus discípulos.
El camino del oficio, como profesora e investigadora, lo comenzó a recorrer en su querida Universidad del Salvador (USAL), el ámbito donde se formó y ayudó a la formación de generaciones de jóvenes en la carrera de Historia, y también de Letras. Se inició muy joven en la docencia en institutos educativos públicos y privados de Quilmes y de Buenos Aires, y la culminó como rectora del nivel secundario del Colegio Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús en el barrio de Belgrano, un tradicional y a la vez moderno establecimiento educativo porteño, donde había comenzado por dictar clases de Historia, Historia de la Cultura y Sistemas políticos comparados desde 1994. En las redes sociales donde Adela mantenía un contacto asiduo, generoso y cercano con colegas y ex alumnos, el asombro y la pena por su fallecimiento ha sido inmediato, multiplicándose los mensajes: “hay docentes que transmiten contenidos y hay otros -como ella- que dejan modos de pensar. Adela tenía esa manera suave y firme de acompañar … era, además, una bella persona. De esas que no necesitan imponerse paraser recordadas. Su forma de estar, de decir, de mirar los textos y a quienes los leíamos, tenía algo profundamente humano”.
Beatriz Figallo
Miembro de número de la
Academia Nacional de la Historia
El texto completo de la Dra. Figallo será publicado en el boletín institucional.


