Fallecimiento de la Prof. Silvia Mallo

El sábado 7 de marzo falleció nuestra Silvia Mallo, académica de número. Luchaba a brazo partido con una enfermedad que había recrudecido en los últimos tiempos. Su muerte, inesperada en su rápidez, dejó en todos una profunda tristeza. Pocas personas reunían un consenso tan grande en torno a su figura, como historiadora de enorme valor, como profesora ejemplar y como persona que irradiaba calidez, simpatía, generosidad, don de gentes, sin afectación. De los numerosos mensajes de los académicos se han seleccionado algunos que, desde sus distintas perspectivas, iluminan con un haz de luces su personalidad.

Fernando J. Devoto, Presidente de la ANH

Mensajes de sus colegas y amigos:

Creo que todos sentimos un gran dolor ante la partida de una excelente historiadora y persona, que recordaremos con gran cariño. ¿Que mayor homenaje, que las expresiones de tristeza que nos abarca a todos quienes la conocimos, tratamos, y fuimos beneficiarios de su generosidad?

Eduardo Míguez, Vicepresidente Primero de la ANH

¡Qué golpe terrible e inesperado! Vimos a Silvia Mallo en la última sesión de la Academia de 2025, en pleno despliegue de su energía, de su sempiterna cordialidad, su dedicación a una tarea común y su solidez científica. Esta muerte ha sido un rayo de dolor y tristeza para todos nosotros. Que el Misericordioso nos haga recordarla siempre.

José E. Burucúa, Académico de Número

Comparto las palabras de despedida de nuestra querida Silvia. Generosa. Inteligente . Sencilla. Gran aporte a la historiagrafía de la gente común y últimamente al archivo de nuestra Academia.

María Saenz Quesada, Académica de Número

Sin haber sido su alumno pero como joven (todavía) colega que me iniciaba en la historia económica, pude apreciar su calidad de historiadora y aprender de ella . Una colega entrañable en lo académico y sobre todo en lo personal. Abrazo para esa hermosa familia que la acompañó en la ceremonia de incorporación.

Andrés Regalsky, Académico de Número

La conocí en Mendoza cuando exponía con maestría una ponencia sobre familia y matrimonio en el Río de la Plata tardocolonial junto a Carlos Mayo, dos pilares de la historia social. Sin duda su partida entristece a varias generaciones de historiadores. La extrañaremos.

Beatriz Bragoni, Académica de Número

Varias generaciones de historiadores e historiadoras fueron formadas (y deslumbradas) por la sabiduría y generosidad de esta profesora de nuestra querida Universidad Nacional de La Plata, donde junto a Carlos Mayo, supieron formar toda una escuela de estudios de historia colonial americana que aún perdura en esas aulas. Sin soslayar el dolor que nos representa su partida, la recordaremos por siempre con el afecto y respeto que se ganan los maestros.

Osvaldo Barreneche, Académico Correspondiente

Comparto el gran pesar por el fallecimiento de Silvia, la Profesora Mallo. Siendo estudiante, de su mano pisé por primera vez un archivo para investigar y produje mi primer trabajo en base a fuentes. Con la vuelta de los años, codirigimos proyectos de investigación y formamos investigadores. Como me enseñó, seguiré tratando de entender a los sujetos históricos en acción.

Fernando Jumar, Académico Correspondiente

Como su orgulloso alumno, vaya desde aquí mi cálido homenaje.

Jaime Peire, Académico Correspondiente

En nombre del ISHIR, de su Centro de Historia Social de la Justicia y el Gobierno y del mío propio, transmito el profundo pesar que comparte nuestra comunidad ante la partida de una de las colegas en la que reconocíamos, reconocemos y reconoceremos siempre a una de las pioneras de la historia social de la justicia.

Dario Barriera, Académico Correspondiente

En mi caso, tuve ocasión de conocer mejor a la profesora Silvia Mallo cuando su vida académica tenía ya gran reconocimiento. Recuerdo especialmente una larga conversación en el marco de unas jornadas en Córdoba cuando nos compartió su propósito, luego de una pérdida familiar, de soltar sus labores docentes para dedicar más tiempo a disfrutar de sus sobrinos y del resto de su familia. Estaba, como siempre, vital, optimista, llena de proyectos; intentamos disuadirla pero sin éxito. Ahora pienso que hizo muy bien, vivió especialmente feliz y muy querida (me consta), dedicada a los suyos, y cosechando el fruto de su amplia trayectoria como historiadora.

Liliana Brezzo, Académica correspondiente

Desde México, varios colegas y yo expresamos nuestro pesar por el fallecimiento de Silvia Mallo. Echaremos de menos su cordialidad, pero nos queda el consuelo del recuerdo y de su obra. Para todos los suyos va nuestro más sentido pésame.

Clara Lida, Académica Correspondiente